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¿Quieres saber más sobre la etapa de tu peque?Peques de 3 - 6 meses

Esta etapa es muy importante, ya que nuestro peque empieza a tener un mayor control de su cuerpo y sus reacciones ante los estímulos, y descubre el mundo cada día un poco más.

Su desarrollo motor es evidente. Es probable que tu peque mueva más los brazos y las piernas, y patee a propósito. Pronto podrías ver que tu peque se balancea boca abajo y que, a la larga, logra darse la vuelta. A medida que tu peque tenga más fuerza muscular, tendrá mejor control de la cabeza. La mayoría de los bebés de esta edad empiezan a levantar la cabeza cuando están acostados boca abajo. También es posible que intente soportar peso con las piernas.

Ha desarrollado más la vista y ya persigue los objetos con la mirada. Consigue enfocar la visión casi tan bien como un adulto, aunque no será hasta los seis meses cuando alcance una agudeza visual más definida.

Los bebés de esta edad suelen comenzar a balbucear secuencias de consonantes. Es posible que tu peque responda a los sonidos emitiendo sonidos y usando su voz para expresar alegría. También es posible que distinga emociones por el timbre de voz, y comience a decir «no». Incluso, podría reconocer su nombre.

Inicia la exploración de objetos, a través principalmente de la boca, pero también de la vista (sigue visualmente los desplazamientos rápidos de objetos), de la audición y del tacto (el peque acerca los objetos usando la mano como si fuese un rastrillo)

Llega el momento en el que su presión palmar es más fuerte y eficiente. En esta etapa se acercará las cosas a la boca para investigarlas y reconocerlas, así que tendrás que estar con los ojos bien abiertos para que no se meta ningún objeto peligroso.

En esta etapa empieza a imitar también conductas que ya sabe hacer cuando se las hace un adulto.

También es la hora de trabajar la relación causa y efecto. El peque aprende que, aunque sin querer, él consigue provocar sonidos y ruidos a partir un objeto. El llanto es su mejor arma de persuasión, aunque ya no lo hará como antes. El peque también ‘habla’ a través del balbuceo y de la risa y parece que te responde cuando te diriges a él.

Por último, va a establecer un lazo afectivo con las personas que le rodean, pero sobre todo con sus padres, siendo capaz de reconocerlos, e incluso en algunos casos, puede que también empiece a demostrar miedo ante los extraños.

Objetivos de ésta etapa...

El peque en esta etapa descubre sus manitas y pies. Las manos son sus nuevas herramientas, las mantiene muy abiertas y algunos ya consiguen coger o sostener algún objeto. ¡O incluso intentar tirar del pelo de sus papás! 😊

  • Agarre y exploración de manos y pies propios
  • Agarre voluntario de objetos haciendo uso de las dos manos.
  • Poder pasarse un objeto de una mano a otra mano

Si colocamos un objeto cerca del peque es capaz de cogerlo de forma voluntaria y llevárselo a la boca. Al principio puede observar un ángulo de 180º y posteriormente será ya capaz de percibir la profundidad. La curiosidad se convertirá en un motor que potenciará el desarrollo del niño.

  • Exploración de los objetos en la mayoría de las ocasiones con la boca, pero también con el tacto y el seguimiento visual.
  • Visión de cerca y lejos va mejorando, y empieza la visión de profundidad.
  • Visión de color en desarrollo. primero rojo, en este momento ya verde, blanco negro y gris
  • Inicia el concepto de autoeficacia (puede controlar los eventos)

En esta etapa empieza también la exploración del concepto ausencia – presencia de la madre/padre. Si bien es un proceso complejo, y que abarca varias etapas de la infancia del peque, suele comenzar en el final de esta etapa.

Es un proceso importante a lo largo de la infancia del peque en el que la alternancia presencia-ausencia de los padres, va a promover además “la entrada” en la vida del niño de los otros adultos significativos, tan importantes para su desarrollo.

Es necesario que estas ausencias de los padres estén previamente acompañadas de frases de afecto, ”Mamá/Papá se va a trabajar, y después vuelve” etc, y al regreso también “te he echado de menos”, etc. Por supuesto que no va a ser el significado literal de las palabras lo importante para el peque, sino el tono afectivo y el contacto corporal lo que lo van a ayudar a ir teniendo una representación mental de la experiencia, es decir lo van a ayudar a ir comprendiendo “lo que está sucediendo”.

Esta alternancia entre presencia y ausencia va a ser muy importante también para el niño porque le va a permitir ir reconociendo que los padres “no son parte suya”, que son “otra persona”, pero que así como se van, vuelven después. Y esto le va a permitir ir “elaborando” el desprendimiento, la separación con la madre/padre. Junto a esto, se ha visto que el niño pequeño recurre (con la facilitación del adulto) a la “utilización” de objetos (juguetes o telas), que a la vez que lo calman le permiten también tolerar de una mejor manera la ausencia de los padres.

En este sentido, vemos que los muñecos de textura suave (peluches), y con rostro humano y bonito gesto (muñecos, ositos, perritos) son buenos objetos con los cuales el peque va a poder interactuar. Le van a permitir calmarse, ya que le evocan al vínculo que ya ha establecido con su madre. Hay niños que prefieren en vez de muñecos, alguna tela suave (mantita, sabanita), que también parecen ser evocadoras del vínculo con la madre.

Es muy común que los niños “utilicen” estos objetos para dormirse también, durante sus primeros años de vida. Esto es muy saludable, como decíamos, porque los ayuda a “separarse” de su madre, a poder prescindir de su presencia permanente y así poder dormir mejor.

Vemos entonces que a través de diferentes aspectos de su vida cotidiana – la alternancia natural de presencia-ausencia de la madre, la entrada en su vida de los otros significativos (padre, pero también abuelos, cuidadores, etc.) y la utilización de los juguetes y objetos de su entorno – el peque va a lograr ir progresivamente desprendiéndose de la madre, es decir tolerando su ausencia, lo que va a representar un importante logro en su desarrollo.

También es importante destacar en esta etapa el concepto permanencia del objeto.
Durante los primeros meses de vida cuando cualquier objeto queda fuera de la vista del peque, ¡ellos creen que el objeto deja de existir! Sin embargo, alrededor de los 4 a los 7 meses empezará a entender que aun cuando no vea los objetos, estos seguirán existiendo. Es decir, comenzará a entender el concepto de permanencia del objeto.
Por ello nuestro peque va a sonreír o reírse cuando un objeto aparece y desaparece, denotando una creciente expectativa de lo que sucederá

Inicia el entendimiento del concepto causa – efecto.

  • Empieza con la interacción de juguetes que suenan, es decir, que causan algún ruido inducido por una acción que el peque realice. Por ejemplo, un muñeco que al presionarlo emita un sonido. Al principio se le debe enseñar, mostrándole como se hace. Intentándolo varias veces hasta que el peque pueda hacerlo por sí mismo.
  • Otro objetivo es mostrarle al peque el movimiento que se debe hacer para que produzca el sonido de un sonajero. Así podrá conocer que si mueve el sonajero causará un sonido.

Aumenta el vínculo afectivo con sus padres, y es capaz de reconocer objetos y personas familiares a distancia.

  • Empieza a mostrar una sonrisa social. Está aprendiendo a reconocer rostros familiares y se muestra deseoso por saludarlos. Sonríe al escuchar el sonido de la voz de sus padres o figuras familiares cercanas.
  • Le gusta jugar con otras personas y tal vez llore cuando el juego termina.
  • Es expresivo y se comunica más con la cara y el cuerpo.
  • Empieza a aprender a calmarse.
  • Emite sonidos para atraer la atención del adulto, y busca la mirada de quien le habla.
  • Realiza reduplicaciones (ma-ma, gu-gu, ta – ta)
  • Escucha atentamente sonidos a su alrededor y aprende que hay diferentes formas de comunicarse (llantos, risas,)
  • Toca la mano de un adulto para que active un juego o juguete que se ha parado.

En cuanto al desarrollo psicomotor, se observará que el peque es capaz de

  • Puede darse la vuelta cuando esta tumbado
  • Puede estar boca abajo levantando la cabeza, y controla más el giro de la cabeza en base a estímulos visuales o auditivos.
  • En algunos casos, al final de esta etapa, comienza el arrastre del peque.
    (desplazarse rozando con el cuerpo en el suelo)

Importante tener en cuenta los siguientes aspectos al terminar esta etapa:

  • Se inicia la alimentación complementaria
  • Es probable que comiencen a salir los dientes por lo que hay que introducir juguetes que pueda morder y chupar.
  • Empieza a percibir ya varios colores como el rojo, verde, blanco, negro y gris. Al final de esta etapa percibe ya una pequeña gama de colores.
  • Empieza la evolución del reconocimiento de sí mismo. Por ejemplo, mira su imagen en un espejo y se ríe.