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¿Quieres saber más sobre la etapa de tu peque?Peques de 24-36 meses

¡Muchas felicidades! Tu peque acaba de cumplir 2 añitos. En Pequelab estamos seguros de que estos dos años han sido a la vez tanto maravillosos como agotadores. Ahora vienen nuevos retos y también nuevas alegrías, ya que en los próximos meses afrontareis cosas muy diferentes y momentos irrepetibles.

Parece que fue ayer cuando tu peque tenía tan sólo unas semanas de vida, y ahora acaba de cumplir dos añitos. En este tiempo su evolución ha sido espectacular, pasando de necesitarte prácticamente para casi todo, a ser bastante autónomo en la mayoría de los aspectos de su vida.

De los 2 a los 3 años es una etapa en la que el peque afianzará su personalidad, y reafirmará su propio yo. Querrá hacer todo por sí solo, y cuando no pueda se frustrará por ello. A veces se dice que vive su “primera adolescencia” por la necesidad de independencia que experimenta. Ya no quiere ser tratado como un bebé y la frustración genera fuertes berrinches. Acostúmbrate: tu peque estará muy centrado en sí mismo.

Es posible que cueste “cambiar el chip”, pues por un lado querréis enseñarle cada vez más cosas “de mayor” y por otro no querréis desprenderos de las cositas de bebé que todavía tiene. No tengáis prisa, y respetad en la medida de lo posible el ritmo que necesite el peque. No podemos viajar en el tiempo, ni pararlo, así que os animamos a que disfrutéis al máximo el momento actual en el que os encontráis.

Es probable que cada vez duerma menos siestas y le cueste más acostarse por la noche. Cada vez necesita “explorar” más, y cumplir con nuevos retos que se va marcando poco a poco, como conseguir subir a un mueble o subir todas las escaleras de la casa.

En estos primeros meses de esta etapa el peque camina y corre con soltura, por lo que intentará alcanzar nuevas metas, como saltar, dar vueltas o caminar hacia atrás, si no lo hace ya. Además, descubrirá que con sus piernas puede desplazarse de formas muy divertidas, como por ejemplo de puntillas. Le encantará subir escaleras caminando como los mayores, o jugar a explorar escalándolas a gatas, por ejemplo.

Aunque ha mejorado muchísimo en sus movimientos, hay que seguir extremando las precauciones pues todavía no conoce sus límites ni tiene conciencia de los peligros que pueden entrañar algunas de sus actividades favoritas.

Observarás que sus brazos son más agiles, y que intenta coger objetos lejanos con una sola mano. A nivel creativo, sus dibujos cada vez van siendo más precisos. En este tiempo disfrutará mucho pintando con un pincel, o con pintura de dedos.

Pero como te comentábamos antes, llegamos al mundo de los berrinches y las emociones de los peques de 2 años. Bienvenidos a “los terribles 2 años”, en donde los peques comienzan a darse cuenta de que son personas independientes de sus papás y empiezan a ser más conscientes de sí mismos. Esta etapa, además, traerá grandes cambios para el peque, lo que hará que muchas veces se sienta perdido o frustrado.

La parte lógica de su cerebro va desarrollándose poco a poco, y en estas edades el peque todavía es completamente emocional, por tanto, le resulta muy complicado razonar con nosotros porque su cerebro todavía no está preparado para ello. Además, debes tener en cuenta que sus intereses puede que sean distintos a los tuyos, y por ejemplo para él, observar cómo se mueven las hormigas en el suelo o una mariquita puede ser lo más importante del mundo.

Intenta dedicarle un rato diario a jugar juntos, tener empatía y ofrecerle aquellas actividades que le resulten más complicadas de un modo más divertido, ya que con un poco de imaginación conseguiremos que los peques se muestren mucho más colaborativos con nosotros en aquellas actividades que no les gusta realizar.

Respecto a las habilidades sociales, observaras en estos meses que tu peque es capaz de jugar junto a otros peques sin problema; interactúa con ellos, aunque probablemente le siga costando mucho el tema de compartir, así que hay que darle un poco más de tiempo.

En esta etapa también es posible que aparezcan, si no lo han hecho ya, las pesadillas o los sueños que lo agiten por la noche. También es probable que tenga otro tipo de miedos durante el día, como por ejemplo a algunos animales o a sonidos muy fuertes.

Son etapas pasajeras, pero para ellos son muy importantes así que acompáñale y ayúdale a calmarse siempre que lo necesite. Hay que demostrarle con mucha calma y tranquilidad que no debe preocuparse y que sienta tu apoyo emocional, que estás a su lado. 

Durante estos primeros meses de esta etapa el lenguaje y el desarrollo cognitivo están muy relacionados. Su vocabulario aumenta día a día, cada vez va creando frases con más palabras y ya es capaz de hacer alguna oración simple.

Sin embargo, si a esta edad tu hijo todavía no habla, no te preocupes, cada peque es único y lleva un ritmo diferente. Continúa motivándolo con canciones, libros, y repetición de palabras para que pueda ir interiorizándolas poco a poco. Únicamente cuando se acerquen los tres años, si todavía no dice ninguna palabra, es recomendable que consultes con un especialista, pero de momento no debes preocuparte por ello.

En estos meses le gustará imitar diálogos, especialmente por teléfono, incluso es posible que te pida que le pases el teléfono que viene en una de nuestras pequebox, aunque luego no diga nada. La imitación sigue siendo un gran motor de aprendizaje.

Su memoria y su atención continúan aumentando, pero aún les cuesta concentrarse en una tarea más de 5-10 minutos. Podrá memorizar partes de canciones y su pensamiento simbólico también continuará en pleno desarrollo, aprendiendo de lo que le rodea mediante la interacción con sus juguetes.

Según vayan avanzando los meses hacia el final de esta etapa, observarás que sus avances durante esta etapa no son tan llamativos como en las etapas anteriores.

A nivel de motricidad, en este tiempo todo irá más orientado a perfeccionar sus movimientos, lo que le ayudará a realizar mucho mejor y más ágilmente las actividades que ya realizaba.

Puede sostener un vaso, coger pinturas o el lápiz con mayor precisión, o jugar con piezas encajables que tenga que meter y sacar, o construir torres apilables, etc.

También le seguirán entusiasmando los cuentos, que cogerá y a la vez que observa su contenido, hará como si los leyera, imitando los comportamientos adultos. Pasará las páginas con gran destreza, habilidad que le ayudará muchísimo en el desarrollo de su motricidad fina.

También intentará vestirse solo, aunque todavía necesita ayuda con las prendas más complicadas como los zapatos o los botones.

En cuanto al tema “pipí” y “popó”, es posible que tu peque ya lo controle, pero también existe la posibilidad de que todavía lleve pañal. Si ya lo controla, es normal que en alguna ocasión siga teniendo algún escape, no te preocupes por ello. Muchas veces cuando están jugando se olvidan de ir al baño, y cuando se dan cuenta de que tienen ganas ya es demasiado tarde.

Es probable también que aunque controle por el día, todavía no lo haga por la noche. No te agobies por ello, se trata de un proceso que forma parte de su desarrollo madurativo, y por tanto llegará un momento en el que tu peque ya controle lo también por la noche.

Si tu peque todavía lleva pañal no te preocupes, cada uno tiene su ritmo y no todos necesitan el mismo tiempo.

Existen cuentos adaptados para los peques de esta edad que ayudarán a que sientan curiosidad por este proceso, los cuales puedes dejar también en el baño para los “lean” mientras se sienta en su orinal.

Socialmente en el final de esta etapa ya es capaz de prestar atención a los estados de ánimo y las emociones de los demás, y poco a poco también va consiguiendo expresar los suyos propios. Será capaz de darse cuenta de cómo se encuentran las personas de su alrededor, e incluso mostrar muestras de cariño ante alguien que llore o se sienta triste. También disfruta más de la presencia de otros peques, comenzando a tener sus primeras amigas/os.

No hay que presionarle si no quiere saludar a alguien, y por otro lado, es importante para el desarrollo del peque que tenga la posibilidad de participar en alguna de las tomas de decisiones de la familia, como por ejemplo, participando en la elección del plan del fin de semana o eligiendo la ropa que se va a poner. Todo ello le ayudará en el crecimiento de su autoestima y evitará algunas rabietas y momentos de frustración del peque.

Al final de la etapa tu peque mostrará un vocabulario más amplio, y además es posible que utilice distintos tonos para expresarse. Se expresa mejor, y le entienden mejor, lo que minimiza la frustración que sentía cuando antes no podía expresarse.  Su capacidad de comunicación ha evolucionado y es muy importante que le apoyes cuando te cuente con ilusión sus logros, que le prestes atención y que se sienta escuchado.

También en los últimos meses los miedos nocturnos y las pesadillas en mitad de la noche tomarán más relevancia, por lo que es fundamental explicarles con mucho cariño que fue un sueño, abrazarles y quedarse a su lado hasta que vuelva a conciliar el sueño. Como os hemos comentado en las dos etapas anteriores, tener un muñeco o una mantita con la que poder dormir le aportará seguridad para estos momentos.

Tener un muñeco o una mantita con la que poder dormir también le aportará tranquilidad en momentos difíciles como estos.

Uno de los aspectos que seguramente te llamará la atención en el final de esta etapa es que comience a decir algunas mentiras. No es que tu peque se haya vuelto “malo” ni nada parecido, ya que aún no tiene claros los límites entre realidad y ficción, y a veces puede llegar a confundir ambos conceptos. Lo importante es no reprenderle por ello, sino que tenga la tranquilidad y seguridad para contaros las cosas en cualquier situación.

Finalmente, continúan observando e imitando todo lo que hacen los adultos. Es la forma que tienen los peques de aprender cómo funcionan las relaciones interpersonales, cómo son los adultos, como suelen actuar y empiezan a entender lo que está bien, lo que está mal, y aparecen por primera vez “las normas”.

Durante estos meses ha ido asimilando conceptos y ahora ya es capaz de comprenderlo y no solo eso, lo tendrá tan interiorizado que parecerá “controlar“ que los demás también cumplan esas normas, y si no las cumples, te regañará.

En resumen, esta es una etapa muy divertida, y disfrutaréis de momentos increíbles.
Durante los próximos meses os sorprenderá cada día con su ingenio, sus muestras de cariño, su personalidad, sus gustos… Simplemente, ¡disfrutadlo!

 

Objetivos de ésta etapa...

Tu peque consolida a lo largo de esta etapa consolidará sus movimientos, y tendrá más agilidad en acciones que ya realizaba con anterioridad. Comienza a saltar, dar vueltas o caminar hacia atrás.

  • Anda de puntillas con soltura, y sube escaleras a gatas.
  • Puede controlar la velocidad y el sentido de la marcha, y utiliza la carrera como un medio normal de desplazamiento.
  • Se mantiene 2-3 segundos sobre el pie dominante.
  • Mantiene el equilibrio caminando en desnivel por un bordillo: un pie por encima y el otro por debajo. Además, es capaz de caminar sobre un espacio circular sin desviarse.
  • Sube y baja solo la escalera sin ayuda ni apoyo y, a veces, pone un pie en cada escalón. Al final de la etapa puede que llegue a subirlas sin apoyo, alternando correctamente los pies. Al bajar apoyará los dos pies en cada escalón.
  • Salta sin ayuda, con los dos pies en el sitio, y también es capaz de saltar sucesivamente, con los pies juntos, siguiendo una línea recta.
  • Se empieza a vestir sólo, aunque sigue necesitando de nuestra ayuda.
  • Pasa páginas de un libro con bastante destreza.
  • Dibujos más precisos, con trazos más definidos.
  • Tiene un uso preferente de una única mano, derecha o izquierda.

A nivel cognitivo, es capaz de concentrarse durante más tiempo en lo que le interesa, y consolida tanto el juego simbólico como el juego abstracto, en el que la imaginación tiene un papel fundamental.

  • Consolidación en el uso de los números: categorización, cantidad.
  • Es capaz de agrupar objetos por tamaño, colores, y forma, llegando incluso a ordenarlos en secuencia. Comprende mejor la relación semejanzas – diferencias en los objetos.
  • Reconoce diferentes texturas y temperaturas.
  • Continua con la simulación con secuencias más lógicas, dando un papel más relevante a sus muñecos y otros juguetes en el juego.
  • Combina más de dos objetos en sus juegos.
  • Afianza el pensamiento simbólico, y al final de la etapa podrá predecir eventos, anticipándose a lo que viene después. Por ejemplo, podrá predecir que después del desayuno toca ir al colegio.
  • Reconoce una gama más amplia de colores.
  • Comprende el concepto de tiempo, por ejemplo “antes” y “después”.

En el lenguaje tu peque ya es capaz de reconocer y nombrar bastantes objetos comunes. Aprende nuevas palabras rápidamente.

  • Tu peque empezará a usar plurales, como “libros” para más de un libro.
  • También va a comenzar a usar los pronombres (yo, tú, mi, nosotros, ellos) y componer frases completas de 4 a 5 palabras. Las personas desconocidas ya entienden la mayor parte de lo que dicen.
  • Tu peque va a preguntar muy a menudo el “por qué” de las cosas. Ármate de paciencia y trata de explicarle las cosas de forma que las entienda.
  • Busca darle explicación a todo lo que sucede.
  • Cantará, con entonación, trozos sueltos de canciones.
  • Entienden la mayor parte de lo que oyen.
  • Tu peque todavía no puede expresar completamente sus sentimientos con palabras.

A nivel social, tu peque va a asimilar que todo juego en grupo tiene reglas, y velará porque el resto de las personas que participan en el juego las cumplan.

  • Es más independiente de su madre/padre y del núcleo familiar.
  • Tiene preferencia por un muñeco o juguete en especial.
  • Al final de esta etapa es capaz de experimentar una amplia variedad de emociones, llegando a expresar cariño abiertamente. Puede llegar a demostrar afecto espontáneamente por compañeros de juego conocidos.
  • Entiende el concepto de “mío” y “tuyo”. Disminuyen los problemas a la hora de compartir juguetes o tener conflictos al jugar con otros, pero todavía puede que haya algunas dificultades.
  • Se muestran más interesados en aprender a ir al baño.
  • Son capaces de identificar a una persona como niño o niña. Pero todavía no entienden completamente las diferencias entre los sexos.